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TRABAJOS DE HERCULES

 

NAVEGACION

 

 

Nacimiento de Hercules

 

Hércules o Heracles: Fue hijo de Júpiter y Almena. Esta última era esposa fiel de Anfitrión, rey de Tebas, pero Júpiter asumió la forma de Anfitrión y Almena, engañada, concibió dos gemelos: Hércules por parte de Júpiter y Euristeo por parte de Anfitrión.

Como Juno siempre persiguió a las amantes de su esposo Júpiter, en esta ocasión trato de impedir el nacimiento de Hércules y se sentó, disfrazada de vieja, con los dedos de las manos fuertemente trabados, cerca de la recamara en donde Almena sufría ya los dolores precursores del alumbramiento.

Pero una sirvienta llamada Galantis se dio cuenta de aquel maleficio y salio gritando: “¡Gracias al cielo que la reina acaba de parir!”, Juno, sorprendida destrabo los dedos y en ese momento alumbro Almena. La sirvienta se echo a reír en la cara de la diosa y esta, indignada, la metamorfoseo en gato.

Pero Juno no se dio por vencida; envió dos serpientes inmensas contra el recién nacido Hércules, pero el niño las hizo pedazos con sus manos. Entonces Júpiter, enojado, obligo a Juno a que le diera el pecho a Hércules para que su leche divina lo hiciera inmortal.

Tuvo Hércules el más preclaro grupo de mentores: Anfitrión le enseño a conducir la cuadriga; Harpalico lo hizo experto luchador; Tautaro lo instruyo en el manejo del arco y las flechas; de Eumolpo, aprendió ciencias y de Limo, música; Castor y Pólux lo adiestraron en la gimnasia y recibió también las enseñanzas de Radamanto y de Quiron.

Cuando tenía dieciocho años se le aparecieron La Voluptuosidad y la La Virtud, tratando de convencerlo para que siguiese a una de ellas. Hércules prefirió a La Virtud y de allí en adelante se impuso como tarea la de combatir las injusticias y liberar a La Tierra de los monstruos que la poblaban.

Corto las orejas y la nariz a los cobradores de impuestos o tributos del rey Orcomenia; construyo caminos, desvió ríos y colonizo países: libró a Hesione del monstruo que iba a devorarla; extermino a los Centauros; mato a Anteo, a Caco y a muchos criminales más; separo las dos montañas Calpe y Avila que fueron llamadas después Columnas de Hércules y formaron lo que hoy se llama Estrecho de Gibraltar; puso en libertad a Prometeo, rompiendo los clavos de diamante  con que lo habían fijado Plutón y Mercurio en las rocas del Caucaso y llego a combatir contra los mismos dioses hiriendo a Juno en uno de los senos y a Plutón en la espalda. Derroto a los temibles Gigantes que atacaban el Olimpo.

Temiendo Euristeo, rey de Argólide, que Hércules reclamara el trono, procuró su muerte imponiéndole doce trabajos abrumadores.

Tuvo muchas esposas y concubinas: Megara, Astidamia, Dejanira, Onfalia, Parténope, etc. Su hazaña cumbre en este terreno fue haber hecho concebir, en una misma noche, a las cincuenta hijas de Testo.

Deyanira, por maligno consejo, regalo a Hércules una túnica impregnada con la sangre del Centauro Neso. Apenas se la puso, la ponzoña le penetro hasta la medula y fueron vanos sus esfuerzos por desprenderse de ella, pues al arrancar un pedazo iban con él trozos de su propia carne. Enloquecido, Hércules encendió una hoguera con ayuda de su amigo Filoctetes y se incinero en ella.

Júpiter lo llevó al Olimpo, lo casó con Hebe y lo hizo constelación.